La noche de difuntos
La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doblar de las campanas. Su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria. Intente dormir de nuevo. ¡Imposible ! Una vez aguijoneada la imaginación, es un caballo que se desboca, y al que no sirve tirarle de la rienda.
Gustavo Adolfo Bécquer. El Monte de las Ánimas (1861)
Recuerdo que la noche (y el día) de difuntos es una cosa que todavía algunos frikis cristianos conmemoramos en estas fechas en lugar de Halloween.
No todo es Corte Inglés, amigos lectores. Hay vida detrás de las banderitas verdes y negras, y de todo el tinglado progre-yanqui (¿¿¿¡¡¡!!!???) que se ha montado estos días.
Aquel tipo
Conocí a un tipo del que no se podía decir que era calvo, porque no hubiera sido justo. Tenía más bien el pelo como Billy Cristal, ya saben, no sé, raro. Bajo su pelo, su mentalidad también era rara, y tenía bastantes años (unos cuarenta) más que su cuerpo. Durante el poco tiempo que estuve obligado al contacto (que a mí se me antojó eterno) me obsequió con momentos tan tremendos como éste:
Sería el día de Año Nuevo (no hoy, el otro, el de mentira, el que celebra todo el mundo) de 1999, o quizá el día siguiente cuando, tras los saludos de rigor, me preguntó qué tal Hacienda. La pregunta me sorprendió y me inquietó, porque aunque estaba casi seguro de que la declaración se presenta en Junio, por unos momentos pensé que algún deber tributario se había escapado a mi memoria, con las gravosas consecuencias que este tipo de incumplimientos suele acarrear. No sé cómo me repuse y logré balar a través de mi estupor algo así como:
- ¿QUÉEEEEEEEEEE?
A lo que el contestó:
- Ah, pero… ¿tú no haces simulación de Hacienda cuando acaba el año?
(lo juro)
Ambos nos miramos como si el otro fuera un extraterrestre.
No recuerdo qué contesté, si es que dije algo, pero creo que me sentí cercano al protagonista de aquel cuadro de Munch.
Ahora este señor, que tiene mi edad, es lo que en términos americanos se llamaría triunfador, y en los míos un puto loser.
O, the days that we have seen.
Feliz año nuevo 2009/2010
La Taberna desea a sus lectores un feliz año nuevo, y que se cumplan todos nuestros buenos propósitos. Un fuerte abrazo a todos.
He visto cosas que vosotros no creeríais
Atardeceres rojo fuego desde mi balcón. Irlanda desde el aire. He entrado a The legal eagle. He reconocido a una tiparraca a la que no veía desde hace 20 años gracias a su foto del Facebook. He rezado en la Iglesia de San Juan de Tralee. He visto a unos papiones devorar a un pavo desgraciado que había caído en su foso en el Zoo de Madrid. He visto al Ratón Pérez dejar 20 euros debajo de la almohada de mi hija (me parece que se la ha ido la mano un poco). He visto Valencia desde un piso 11. He pasado por un túnel de tiburones. He llevado a mi hija pequeña a Urgencias mientras varios pisos más arriba un doctor con chilaba o algo parecido le cambiaba (literalmente) la cara a un señor. He vivido condiciones meteorológicas relativamente benévolas en el Presahara Español. He ido a un parque de atracciones casi sin colas. He visto a un tío correr los 100 metros lisos por debajo de 9,60. Y he podido ver Benidorm desde una planta 43.
Por descontado, también he visto los consabidos ataques de naves en llamas más allá de Orión y rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhauser. Eso ni se menciona.
Lo que sí se menciona es que ha sido el mejor verano que los Lippincott hayamos pasado jamás.
Vuelve a estar abierta (o eso intentaré) La Taberna de Lippincott.
La puta rana
Un pequeño escándalo privado me sacude estos días, cuando una amiga me cuenta que ha ido por primera vez a Salamanca y no ha visto la famosa rana. Por no ver, no ha visto ni la fachada de la Universidad.

(para los no familiarizados con la maravillosa ciudad de Salamanca, les contaré que en la fachada de la Universidad hay una rana, no muy grande, entre todas las figuras, cenefas, volutas, etc. Se cuenta que los estudiantes que la ven aprueban el curso)
Yo estuve en su día en la portada de la Universidad de Salamanca buscando al bicho. Si no me dicen dónde todavía estoy allí. Terminé Farmacia en cinco años (curso por año, ningún examen en Septiembre) y llevo dieciséis con Derecho, claro que me lo tomo más tranquilamente.
Estudiando un Jueves festivo en la Facultad de Económicas de la Complutense en Somosaguas, ya estoy deseando acabar. Habrá que visualizar la rana: pequeña, en el margen derecho a un tercio de altura, sobre una calavera.
Pues existía. Era verdad.
Me deseo suerte. En algunos casos la necesitaré.
Baby P
I don’t know the main reason. Maybe the boy is extremely beautiful, or he reminds me my little girl, or all this caught me very sensitive, perhaps a mental recap of my four decades of existence has begun, maybe it’s all that altogether, I don’t know, but for sure Baby P’s case is a hard blow not only into a county’s conscience, but also in this humble blogger.
I haven’t the guts to write down the news of Baby P here, if you’re not informed about these terrible facts you can get informed here. I warn it’s a shocking story.
I think that the evil reflected on poor Peter’s story is so (literally) chilling that makes oneself to pose many questions. I’m not talking now about all that where-does-our-society-go crap, but it’s time to look in oneself.
I have a job of which I have been proud because I consider that teaching others is giving them something as direct and immediate as only love can be. I have considered it rewarding and I have felt myself satisfied till now. I haven’t questioned myself till now if I can do more for people around me; if it’s really worth it to be worried about doing a trip or buy me something; if it is correct to spend so many time reading news; if I pay enough attention to my wife and daughters; if I’m a bad Christian; if the intelligence that God gave me is being well used or not; if Baby P’s story has been a trigger to pose myself all these questions, and many many more things. I’ll keep on looking for answers.
Baby P will be remembered in this blog since now on. Of course,he represents the thousands of children who had a life they didn’t deserve, including, of course, the closer Marta del Castillo (this blog is written from Spain).
Failed by his family, by social services, by the doctor and now by British Justice (???), Baby P, Peter was his name, will never be forgotten in this humble blog. I ask everybody that reads this to enter Kidsjustice, and join the Facebook groups which claim justice for Baby P. I make mine the content of this letter left as sign of respect where his ashes were scattered, and I pray God that he gives Peter happinness, because he deserves it, and that He lets me play with Peter when we meet in Heaven.
A.H.Lippincott
(*) I consider that any Christian is, considering the definition, a bad Christian. That’s why institutions like original sin, penitence and forgiveness exist. I strongly recommend to stay away from anyone who claims him/herself a good Christian. Therefore, when I talk about being ‘a bad Christian’, I’m meaning an exceptionally bad one.
Baby P
Creo que nunca sabré el motivo real. Quizá el niño sea guapísimo, probablemente me recuerda a mi hija pequeña, quizá me ha pillado muy sensible, a lo mejor ya ha comenzado la recapitulación mental de mis casi cuatro décadas de existencia, puede que una conjunción de todo lo anterior, el caso es que este suceso es un golpe terrible no sólo en la conciencia de todo un país, sino en la de quien les escribe tan mal como intermitentemente desde esta Taberna.
Yo no tengo cuerpo para referir la noticia, por lo que quien no esté al tanto de este terrible hecho ocurrido en Reino Unido puede informarse aquí (no prejuzgad la página por el aspecto, por favor). Quien no domine el inglés seguro que encontrará referencias igual de buenas en lengua española. Eso sí, aviso de que quien entre no podrá reprimir las lágrimas.
Creo que la maldad humana que refleja el caso del pobre Peter es tan escalofriante (literalmente) que hace que uno se plantee muchísimas cosas, y no estoy hablando de paridas tipo de ‘hacia dónde va esta sociedad’ y preguntas retóricas propias de la derechona o de gente de cierta edad, sino que ya va siendo hora de buscar en uno mismo.
Tengo un trabajo del que he estado orgulloso muchos años porque considero que enseñar a los demás es dar a los demás algo tan directo e inmediato como pueda serlo sólo el amor. Lo he considerado gratificante y hasta ahora me he sentido satisfecho. No se me ha ocurrido preguntarme si puedo hacer mucho más por los que me rodean; si realmente merece la pena estar preocupado por hacer tal o cual viaje o comprarme tal o cual cosa; si es de recibo pasar tanto tiempo leyendo noticias; si presto la suficiente atención a mi mujer, a mis hijas; si tengo que hacer mucho más por mucha más gente; si soy un mal cristiano (*); si la inteligencia que me ha dado Dios, que no está nada mal, perdóneseme la inmodestia, está siendo aprovechada o no; si Baby P ha sido un detonante para preguntarme todas estas cosas; y muchas, muchísimas cosas más. Iré buscando las respuestas en los próximos días.
Recordaré a Baby P desde el margen de este blog de ahora en adelante. Naturalmente, él representa a los miles de niños que tuvieron una vida que no merecieron, incluyendo, claro está, a la más cercana Marta del Castillo.
Abandonado por su familia, por los servicios sociales, por el médico y ahora por la Justicia (¿¿¿???) británica, Baby P, Peter se llamaba, nunca será olvidado mientras exista esta humilde Taberna. Pido a todo el que lea esto que entre en la página de Kidsjustice, y se una a los grupos de Facebook que piden justicia para Baby P. Hago mío por completo el contenido de esta carta dejada como señal de respeto en el lugar donde se esparcieron sus cenizas, y pido a mi Dios que Peter sea feliz porque lo merece, y que me deje jugar con él cuando nos veamos en el Cielo.
A.H.Lippincott
(*) considero que todo cristiano es, necesariamente y por definición, un mal cristiano. De ahí las instituciones del pecado original, la penitencia y el perdón. Recomiendo encarecidamente huir lo más deprisa posible de todo el que diga ser un buen cristiano. Cuando hablo de ser ‘un mal cristiano’ en el texto anterior, me refiero, por tanto, a un cristiano excepcionalmente malo.
Casualidades trágicas
Ayer pusieron en la televisión pública del régimen una entretenida película, 101 dálmatas, pero no la de dibujos sino la versión de carne y hueso de 1996.
Tras una accidentada carrera por el parque al principio de la película, y cuando van a separarse, Anita (Joely Richardson) le recuerda a Roger (Jeff Daniels):
- Acaba de tener una conmoción, no puede irse solo a casa.
Joely Richardson es la hermana de Natasha Richardson, que murió el pasado 18 de Marzo debido un golpe en la cabeza mientras esquiaba.
Recuerdo también, en una película llamada El caballero del Missisippi, protagonizada por Tyrone Power, en la que le advertían que quien cae al Mississippi no vuelve a ser encontrado. En 1994 Ylenia Carrisi, hija de Romina Power y Albano Carrisi, nieta por tanto del actor, desapareció sin dejar rastro en Nueva Orleans. Hay quien asegura que se arrojó o fue arrojada al Mississipi.





