Vuelta de vacaciones
Batty: I’ve seen things you people wouldn’t believe…
He visto cosas que nunca creeríais. A Chloe correr a sentarse en la fuente de la Plaza de Oriente como una turista japonesa; a franceses circular en unos cachivaches dignos de su paisano el Inspector Gadget; a Sir Tim regalarme una Union Jack; una locomotora multicolor; un Monumento a la Guerra de la Independencia en Hontoria que yo no sabía que existía (¿y cómo iba a saberlo? ya no mantengo contacto con ninguna vedette henchida de protagonismo de por allí); troncos brillar con la luz de la tarde; a los payasos actuar en el interior de la iglesia durante las fiestas de la Aldea del Pinar (adoro ese pueblo); y a mi hija Jemima llegar a 5 kilos de peso al mes y medio de nacer
¿he dicho dentro de la iglesia? sí, sí, he dicho dentro de la iglesia…
Y he visto cómo en mi obligada visita anual al Presáhara (lo de obligada es literal) Dios me sonreía amable en forma de nube, tormenta y granizo. Edwina se habrá desesperado, pero para mí el terminar un año virgen de playa ha sido para besar a Jacob Petrus e invitarle a barra libre de cerveza y arroz a banda.
Y no, Rutger, no sé dónde estaba la puerta de Tannhauser, puede que porque me empeño en no tener GPS. Y siento decepcionarte o darte envidia, chico, pero estos momentos no se perderán como lágrimas en la lluvia, porque tengo muchísimas fotos. Los Lippincott Cochrane siempre sabremos que el verano de 2007 ha sido absolutamente feliz. Y por supuesto esperamos que los siguientes sean muchísimo mejores. Para nosotros y para los lectores de este blog.
Bienvenidos de nuevo a La Taberna.
A.H.Lippincott











