Pedro, tío, hay que ir poniéndose en forma…
Realmente hay veces en que uno no tiene su día. Y eso me ha ocurrido hoy en misa de Pascua de Resurrección, en la Iglesia de Santa María, de Majadahonda. Tras oír la lectura del acontecimiento más extraordinario que jamás haya tenido lugar en la Historia (leer), mi primer pensamiento ha sido el que da título a este post.
Lo dicho, hay días que uno no está para nadie.
A.H.Lippincott



